BUDAPEST

Dicen, y nosotros podemos dar fe de ello, que Budapest es la ciudad más hermosa del Danubio. El Danubio es una arteria que divide a la ciudad en dos, PEST, (dónde se vive) y BUDA, (dónde se duerme), que ha supuesto una importante vía de negocios a lo largo de la historia y hizo que en tiempos difíciles que mucha gente pusiera sus ojos en ella para que hoy podamos decir de manera documentada que ha sufrido un pasado duro que casi le lleva a su destrucción en la Segunda Guerra Mundial

Vista de Budapest desde el Bastión de Pescadores

Para los que hemos tenido la suerte de recorrer sus calles bajo esa romántica luz amarilla de las farolas de hierro fundido que surgen de un entramado de varas que hacen de ellas obras de la artesanía, nos alegra poder decir que no se observa ni un leve atisbo de todo ese crudo pasado bañado de sangre y que la ciudad ha resurgido de sus cenizas para convertirse en una maravilla que merece ser visitada. Destaca la arquitectura ecléctica en la que conviven de manera armónica varias vertientes para dar como resultado algunas de las construcciones faraónicas más bellas que hemos observado en nuestra breve vida como viajeros, (aunque hoy por hoy nos sentimos completamente dependientes de esta actividad que tantas buenas experiencias nos da).

Aunque el buen tiempo no ha sido nuestro compañero de viaje, hemos tratado de ver todos esos lugares a día de hoy Patrimonio de la humanidad . Ya sabéis que no existe ni existirá nada que nos pare en nuestro afán por conocer e investigar.

¿Qué ver?

Budapest es una ciudad que nada tiene que envidiar a las grandes capitales europeas que copan los grandes porcentajes de turistas. Su arquitectura es impresionante y actual, recordando en muchos momentos al look que presenta París . Y cómo no, nos recordó en muchos momentos a nuestra querida Sevilla con ese Danubio que nos hace pensar en el Guadalquivir, cuna del intercambio de culturas  en la antigüedad, ( y no tan buenas prácticas en la actualidad con el intercambio de según qué tipo de sustancias ilegales por este canal).

Si vas a Budapest tienes que tener ganas de pasear y de empaparte de su cultura. Debes caminar con la luz del día por las orillas del Danubio para ir encontrando a tu paso decenas de lugares emblemáticos.

El Parlamento es el edificio más famoso de la ciudad. Construido en 1902 dispone de más de 700 habitaciones y 18 patios. Hay una detalle muy significativo en Budapest y es que todas sus construcciones tiene la fecha 1886 muy presente y que la altura del punto más alto de las principales construcciones son 96 metros.

Parlamento de Budapest

El Puente de las Cadenas  es uno de los muchos punto de la ciudad por los cuales se unen Buda y Pest. Una obra de la ingeniería que sufrió los avatares de la guerra.

Puente de las Cadenas

El Bastión de Pescadores  es una obra neogótica ofrece una vista estupenda de la ciudad. Este lugar es un homenaje al gremio de pescadores que defendieron la muralla en la Edad Media. De día hay que pagar entrada, (aunque en nuestro caso, no sabemos si por ser un lunes, no nos costó nada). Pero lo que sí sabemos es que si tu visita es por la noche no pagarás nada.

Bastión de Pescadores

Aunque poco queda del original Palacio Real construido en el siglo XIV, merece la pena ir a ver como este espectacular edificio se ha ido reconvirtiendo con el tiempo a causa de guerras y grandes batallas. Junto al palacio está el Museo de Historia de Hungría y la Biblioteca Nacional, todo dentro de un gran complejo. Su cúpula alcanza los 96 metros de altura, (que curioso, ¿no?)

Palacio Real de Budapest

La Basílica de San Esteban es la más grande de toda Hungría, con una capacidad para nada menos que 8.500 personas. Su cúpula tiene una altura de casi 96m, (acordaros de esos datos típicos en la construcción que comentábamos antes).

Basílica de San Esteban

Basílica de San Esteban

Hacer un crucero por las aguas del Danubio es algo que no puede faltar, porque es fantástica la sensación que se tiene cuando ves atardecer sobre Budapest y disfrutas de la transición del día a la noche con el alumbrado de la ciudad.

Budapest desde el Danubio

Para la gente que vive en Budapest ir a un balneario es como irse de tapas en España. Es algo normal y más que habitual. Tanto es así que nosotros tuvimos el gusto de ver a muchas parejas de señores entrados en edad disfrutando de una amena partida de ajedrez mientras disfrutaban de un baño en una de sus piscinas de aguas termales. En Budapest destacan dos balnearios:

Las termas de Budapest

 

Dónde comer

Budapest es una ciudad que trabaja duro por ser reconocida como una de las capitales europeas y poder mirar de tu a tu a otras de mucho renombre. En la gastronomía es otro de los ámbitos en los que trabaja duramente por sobresalir y los consigue notablemente como en algunas de las referencias que os vamos de recomendar. Nosotros, a la hora de buscar los candidatos a los que iremos a comer cuando viajamos, a parte de hacer caso a TripAdvisor, un claro referente, miramos guías de viajeros y hacemos caso de amigos que hayan viajado con anterioridad de nuestros destinos. De ahí sacamos la siguiente lista:

  • Menza: es un lugar que representa a la cultura de la ciudad. Gastronomía típica, cuidada y sabrosa dentro de un amplio local con techos muy altos. No podéis dejar de probar el pato asado con risotto de castañas, el curry de garbanzos o la burguer de pato. Son exquisitos.

Restaurante tradicional de Budapest

  • Zeller Bistro: te reciben con una copa de Tokaji, vino mundialmente conocido, en un local muy bien conseguido, cálido y agradable en el que conviven en armonía tres espacios diferenciados. La noche que nosotros fuimos a cenar presenciamos la actuación de un cantautor que interpretó muchas versiones de canciones conocidas por todos y que realmente lo hizo tan bien que fue unas de las razones por las que estuvimos a gusto desde el segundo uno hasta el último. La comida muy rica, con pinceladas de vanguardia muy bien insertadas. De nuestro servicio se encargó un chico rumano, con mucha calle a sus espaldas, que supo llevarnos muy muy bien y nos hizo la velada muy divertida. El pato asado, una vez más fantástico, el salmón, las carrilleras, los papardelles o las cremas de temporada, (de celeri y otra de setas con trufa), que calentitas te arreglaban el cuerpo. Todo regado con buen vino húngaro y culminado con un chupito de Palinka, excelente aliado en las digestiones. De ahí nos fuimos volando al Szimpla Kert, famosos Ruin Bar que nos encantó, (porque hemos de reconocer que Budapest tiene una vida nocturna muy TOP).

Zeller Bistro

Szimpla Kert Ruin Bar

  • Comme Chez Soi: local al que no se puede faltar. Auténtico, acogedor, familiar, trato espectacular y comida muy buena. Así lo acreditan los numerosos reconocimientos oficiales que ha recibido. Pastas ricas y muy bien de punto, pizzas muy buenas, foie…y uno de los mejores Goulash, por no decir el mejor, que hemos probado en Budapest.

Comme Chez Soi

  • Gelarto Rosa: si os gustan los dulces, ESTA ES UNA VISITA OBLIGADA. Gofres caseros, helados artesanos con salsas homemade que hacen que el simple hecho de recordarlo nos haga salivar de una manera extrema.Hay una chica con gafas que es la artista de los helados en forma de flor y un chico muy majo, pegado a una sonrisa que nos atendió ganándose la buena propina que le dejamos. No os lo podéis perder.

Heladería&Crepería

Heladería&Crepería

 

Recomendaciones que debes saber

Desde 17€, (para obtener el precio en florines húngaros puedes multiplicarlo desde 295 hasta 309, que son las oscilaciones en el cambio de divisa que nosotros nos hemos encontrado), puedes comprar la Budapest Card, la tarjeta que te va a permitir a disfrutar de transporte ilimitado y conocer todos estos lugares de forma gratuita:

  • Museo de Historia de Budapest
  • Galería y Museo Nacional de Hungría
  • Memento Park
  • Museo Vasarely, Kiscelli, Aquincum y Parque Arqueológico
  • New Budapest Gallery
  • Robert Capa Contemporary Photography Center
  • Mai Manó House – Photo Gallery
  • Hopp Ferenc East-Asian Art Museum
  • Bartók Béla Emlékház

Puente de la Libertad en Budapest

¡POR CIERTO…NO OS OLIVDÉIS DE PROBAR EL GOULASH! Es como un estofado de ternera a la jardinera de toda la vida, pero comido en Budapest sabe muy rico.

menú navideño

estas navidades olvidate de cocinar y dedicate a disfrutar de los tuyos, nosotros nos ocupamos de todo el menú para que sólo tengas que preocuparte de vivir la navidad

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